27 de junio de 2013

EL ACUERDO YPF - CHEVRON

EL PUEBLO QUIERE SABER DE QUE SE TRATA
Las palabras del título fueron pronunciadas por vez primera el 25 May 1810, cuando se prolongaban las deliberaciones del segundo Cabildo Abierto, y parecían que las negociaciones estaban estancadas. Con ese grito, el pueblo hizo llegar por escrito su pensamiento y se decidió entonces, en forma definitiva, y se votó a la Primera Junta de Gobierno Patrio.
HOY, con esa misma intención, y en el mes de un nuevo aniversario de nuestra Bandera Nacional, repetimos con orgullo y sincero sentimiento de argentinos el mismo grito para evitar, quizás, un nuevo negociado que se estaría armando en silencio y a espaldas del pueblo. 
Tal vez, en medio de tantas irregularidades de manejos de miles de millones de pesos argentinos, producidas por los políticos federales fundamentalmente, esto sea solamente una prevención, ante tantos problemas similares. Pretendemos avisar a tiempo, para no llorar después de los hechos sucedidos.
El Sr Eduardo Basualdo (hiper kirchnerista), al renunciar al directorio de YPF hace pocos días expresó que lo hacía por «su desacuerdo con las condiciones que había impuesto Chevron para abordar la explotación de Vaca Muerta». Publicado en algunos diarios argentinos, en páginas interiores.
El país no fue informado suficientemente. El Honorable Congreso Nacional ¿fue informado? Creemos que no lo fue. Nadie sabe hasta este momento cuáles son esas condiciones impuestas por Chevron, ni tampoco cuáles son las condiciones iniciales establecidas por el gobierno nacional.
No olvidemos, dicho como al pasar, que el accidente de Castelar (3 muertos y cientos de heridos) fue tapado ¿deliberadamente?, con la explotación de otra muerte de una joven también penoso, pero conducido hábilmente casi como una Red Nacional. Hoy pocos ya hablan del primer caso. La atención del pueblo fue dirigida al estilo nazista goebbeliano para entretenerlo en cosas que no comprometan al gobierno federal. Mientras, el marxismo va por todo.

Preguntamos al pueblo argentino: ¿quién se cree que está por sobre la Constitución Nacional que no siente la obligación de informar adecuadamente al pueblo de lo que se negocia en su nombre, y solamente para él, cuando se trata del Bien Común que es del pueblo y no de  ningún gobierno ni partido político?
Recordemos también, como al pasar, que el Yacimiento Vaca Muerta es el tercero en importancia en el mundo, por el valor monetario del gas que contiene. En nuestro país desde hace tiempo no hay Seguridad Jurídica y eso lo sabemos nosotros y, mejor que nosotros lo saben los extranjeros. ¿Quién invertiría capitales de 10 mil millones de dólares en estas circunstancias? ¿Con qué garantías y por cuántos pesos recuperarían el capital?
No hace falta ser un economista avezado para sospechar que nuestra dirigencia política denunciada por múltiples acciones de corrupción (unos por acción, otros por omisión) estaría permitiendo un “acuerdo” en secreto, que comprometería a nuestro país por muchísimos años con una explotación negativa para nuestros intereses nacionales.
Si así no fuese, ¿por qué el secreto con Chevron, nada menos que una empresa sospechada internacionalmente de corrupción? ¿No es acaso Chevron el nuevo nombre de la ex empresa Estandard Oil (EE UU) que en Marzo 1955 le hizo meter la pata al General Juan Perón en la ex Gobernación Comodoro Rivadavia, y tan odiada en todo el mundo por su accionar “non sanctas” y en contra de nuestros intereses locales?
Aquí en nuestro país, una acción judicial por el incorrecto accionar de Chevron en Ecuador, fue modificada judicialmente la sentencia dictada en contra de esta empresa, por los buenos oficios de nuestro gobierno federal. ¿Se conocen las razones para favorecer nuestro gobierno a una empresa que es denostada por su accionar en contra de los intereses de otro pueblo hermano latinoamericano? ¿Por qué el secreto?
Acaso ¿estamos ahora ante un nuevo caso de corrupción que se estaría armando “en silencio” con la anuencia oficial, en nuestro país? ¿A quién favorece la decisión de no informar al pueblo argentino de lo que él es el dueño y el soberano del Bien Común? Y todo sucede mientras la atención popular está dirigida hacia otros temas…
La sociedad toda, el Congreso Nacional y la toda la oposición, además de los organismos federales competentes, deberían tomar cartas en este asunto “a tiempo”, exigiendo hacer públicas las negociaciones y proponiendo mecanismos transparentes de licitación.
Nos preguntamos una vez más: El secreto ¿a quién favorece?
Pedimos al Sr Eduardo Basualdo que nos haga conocer a todos los argentinos, las causas que lo llevaron a alejarse del Directorio de YPF y su apreciación para nuestro futuro común. También pedimos a todos los argentinos de bien, que sin distinción de banderías políticas circunstanciales, trabajemos para defender nuestro patrimonio nacional, tomando esta causa a tiempo para evitar nuevos casos de judicialización de corrupciones posibles, luego de sucedidas.

JULIO P.LOBATO
Presidente de CRUX ONG

GUSTAVO L DE BIANCHETTI

Ing Secretario CRUX ONG

31 de mayo de 2013

CRUX ONG Y LAS IDEOLOGÍAS


El tema del “Combate de Manchalá” sigue generando polémica política porque el “Relato Oficial” no se ajusta a la verdad histórica. Los Suboficiales y los Soldados Conscriptos que lucharon entonces (en 1975) están vivos, y ellos luchan por la Verdad. Nosotros también. Los 2 Suboficiales y los 10 conscriptos no salieron por su cuenta a atacar a nadie. Ellos estaban cumpliendo órdenes legales para la “defensa de la Constitución y de sus leyes” dictadas por el Poder Ejecutivo Nacional.
El tema de Manchalá tiene que ver con la raíz de la tragedia política que vivimos desde hace años en Argentina: EL RELATO MENTIROSO. Nadie cuestiona que el hecho haya existido, el problema es cómo se lo presenta, y nosotros ahora, analizamos por qué se lo presenta así.
El combate tuvo lugar en la localidad tucumana de Manchalá, muy cerca de Famaillá, el 28 de mayo de 1975, durante el Operativo Independencia, en cumplimiento del Decreto Nacional de la Presidente constitucional María Estela Martínez de Perón dictado en Enero de 1975.
El hecho fue así: una columna del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) durante su marcha hacia el Comando de la Brigada del Operativo que estaba a unos 10 km, se encontró con un pequeño grupo del Ejército Argentino, formado por un par de suboficiales y una decena de conscriptos pertenecientes a la Compañía de Ingenieros de Montaña 5, destinados en Salta, y que estaban en Tucumán por el Operativo Independencia. Eran conscriptos bajo bandera, durante el servicio militar obligatorio de esos jóvenes salteños.
Es importante precisar el contexto del hecho, y nunca soslayarlo para decir Toda la Verdad. Argentina era gobernada por el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, quien había asumido un año antes cuando murió Juan Domingo Perón, presidente en ejercicio del poder.
La circunstancia era totalmente distinta a la Cuba del dictador Batista y a la Bolivia de Barrientos, donde combatió el Che Guevara. Aquellos eran gobiernos totalmente ilegítimos. El de la Argentina de 1975 era constitucional por elección del pueblo argentino, el soberano de hoy y de aquel entonces también.
El propio presidente Juan Domingo Perón había echado del movimiento peronista a Montoneros y al ERP, grupos que habían tomado una posición distinta al de su líder. Lo hizo con la más auténtica simbología del peronismo: los expulsó de la Plaza de Mayo, a la vista de todos y figuró en todos los diarios. Lo cierto es que adoptaron una posición radicalizada, tomando las armas para combatir al Gobierno Constitucional, y así atacaron a la Constitución y al pueblo argentino.
Que se interpretara HOY que el pequeño monolito era un monumento al terrorismo de Estado es totalmente disparatado, antojadizo y por sobre todo: mendaz. Conmemoraba solamente el heroísmo de un puñado de conscriptos bajo bandera que defendieron con su vida, su deber de defender el orden constitucional.
La realidad es entonces que el hecho fue exactamente al revés de la argumentación oficial para solicitar su demolición por parte de Concejales del FPV de Salta, del Intendente de la ciudad y del Gobernador actual de Salta.
También es culpable de la mentira oficial el Sr Ministro de Defensa Nacional, quien con toda la documentación en su propio ministerio, sostiene lo contrario al afirmar que “el Estado democrático no puede asignar denominaciones honoríficas, placas o menciones conmemorativas de carácter público a la represión ilegal y el quebrantamiento de la institucionalidad democrática”.
El Sr Ministro miente, porque no hubo una represión ilegal ni se quebrantó la institucionalidad democrática, cuando sucedió Manchalá. Es desconocer que los conscriptos habían jurado defender a la Patria y al orden constitucional, y eso es justamente lo que estaban haciendo desde Enero 1975.
El Ejército estaba bajo el orden constitucional, cumpliendo órdenes impartidas por el Gobierno Nacional mediante Decretos públicos y legales. En aquel momento, esa era la realidad.
Estaban todas las condiciones constitucionales para dirimir posiciones ideológicas no por las armas, sino asumiendo TODOS los políticos de entonces (peronistas del gobierno y todos los opositores) su responsabilidad. Entonces TODOS no lo  hicieron, y hoy se busca al chivo expiatorio mintiendo,  con el triste silencio de muchos “opositores” (u ¿“oportunistas”?).
La gran tragedia que vivimos en la Argentina de ahora es que nunca los políticos (TODOS) y la población toda no se animan a reconocer aquel error histórico y seguimos considerando aún HOY como un error del gobierno federal (el gobierno peronista ortodoxo, no marxista, de 1975) para ordenar a sus Fuerzas Armadas que luchen contra los que sostenían la ideología marxista que trataban de lograr el poder mediante el uso de la fuerza.
Los argentinos no debemos olvidar los enormes apoyos financieros, de preparación militar y de armas que recibían los subversivos desde Cuba, y de otros países de Europa, todo ello en forma desembozada. 
No se justifica de ninguna manera que hoy un gobierno constitucional que se auto titula peronista, cuestione y mienta deliberadamente respecto de lo resuelto legalmente por otro gobierno peronista y tan legal como el actual. Esa es la verdad completa y es la única realidad.
Entonces ¿Por qué se miente desde todos los niveles?
Ni la defensa del monumento ni nadie en este momento estamos reivindicando el proceso militar. El proceso militar sucedió mucho tiempo después, y es otro tema.
Demoler el pequeño monumento es pretender imponer por la fuerza, patoteramente y basado en la mentira, un nuevo error histórico, que tanto nos cuesta aceptar. Se pretende mantener dividido al pueblo en forma irresponsable y artificial, para mantener el poder a cualquier costo. Eso es faltar a la ética política, en forma  muy clara.
NO nos dejemos llevar por el Relato sesgado e ideológico, que no se ajusta a ninguna verdad histórica, y sí a conveniencias mezquinas y groseras. Eso es falto de ética.
Hoy ninguno se siente parte de alguna minoría poderosa que busca preservar ningún privilegio, ni nadie es destituyente porque digamos la Verdad completa.
Todo lo contrario: la inmensa mayoría es la que busca y desea vivir en paz. Para ello se necesita que desde el PEN se suprima la mentira oficial, y se destituyan a todos los funcionarios por  irresponsables (civiles y militares) que intervinieron en este hecho vergonzoso que se pretende tergiversar mediante actos y apoyos falaces.

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES. Jesús de Nazareth, hace 2000 años. Biblia.
Dado en Mar del Plata, el 30 de Mayo de 2013.

JULIO P. LOBATO
Presidente de CRUX ONG

GUSTAVO DE BIANCHETTI

Ing Secretario CRUX ONG