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10 de mayo de 2011

EL BIEN COMÚN (enfoque ético)


FRASE: «La Argentina necesita una nueva cultura política. Hay que generar un espacio de diálogo, de reflexión y de propuestas. Este es el liderazgo que la Argentina necesita hoy»


Periodista: ¿qué nos va a decir del Bien Común?

CRUX: Me referiré a La importancia del Bien Común, analizando varios puntos de vista

Periodista: ¿Cuál es la idea general del significado de esos términos?

CRUX: Al Bien Común se lo presenta como una finalidad para cualquier sociedad y consiste en el conjunto de bienes espirituales, científicos, culturales, materiales, esperanzas, etc, que sólo ella puede promover y activar, con el objeto de lograr el bienes tar general de la comunidad.

El Bien Común es un celoso respeto al pueblo de parte de los líderes y autoridades mediante una constante comunicación entre ellos y basada en los Valores de Vida para buscar las mejores soluciones a las necesidades reales del pueblo, que abarca todos los problemas de los seres humanos desde lo económico y material, como en lo moral y espiritual.

Periodista: El concepto de Bien Común ¿se encuentra en alguna ley o doctrina filosófica?

CRUX: El término Bien Común se desprende de la doctrina filosófico-religiosa que sostiene que el objeto del mundo es la Persona Humana; el objeto no es el gobierno ni una ideología que pueda sostener o practicar un gobierno. El mundo fue creado para el género humano, no para los partidos políticos ni para los gobiernos. Los partidos políticos constituyen una organización para conducir a la sociedad humana dentro de un país, y con un fin determinado para el conjunto humano, que se llama: el Bien Común.

El Bien Común es un concepto ordenador de los valores espirituales, morales, económicos y sociales que abarca todo el mundo de los seres humanos. Al Bien Común no le interesa la raza, la religión de las personas humanas, ni su condición social (rico o pobre), sino solamente la Dignidad del Ser Humano.

Como vemos, ese término no es sólo un concepto o una idea, sino que es más bien una categoría filosófica, es decir, una afirmación sobre la cual se pueden construir otras aseveraciones como consecuencias implicadas.

Periodista: ¿exactamente desde cuándo se viene hablando del Bien Común en el mundo?

CRUX: Tiene su inicio magisterial el 15 Mayo 1891 con la encíclica Rerum Novarum de la Iglesia Católica, dirigida a todos los seres humanos y pueblos del mundo, con el fin moral y didáctico de explicitar las verdades del Evangelio.

En esa fecha, se estableció que el concepto del Bien Común “no es la simple suma de los intereses particulares, sino que implica su valoración y armonización, hecha según una equilibrada jerarquía de valores y, en última instancia, según una exacta comprensión de la dignidad y de los derechos de todos y de cada persona”.

Periodista: Veo que este concepto es importante y abarcador, ¿puede decirnos ahora cuál es su fundamento, o, en qué se apoya?

CRUX: El fundamento central de este tema es el AMOR AL PUEBLO, porque debemos considerar que es la voz del Creador, que se encuentra en el alma y en el corazón de cada hombre o mujer, cualquiera que fuese su condición social o poder económico.

El AMOR AL PUEBLO debe ser el eje central de cualquier partido político, de cualquier programa de gobierno, de cualquier organización política, sindical o comercial que constituya parte de un sistema democrático, e incluso debe ser la meta de todo líder, considerándolo a éste, como un dirigente político del pueblo y para servir al pueblo.

Este fundamento se debe materializar en leyes, reglamentaciones y procedimientos que beneficien al pueblo, y no que lo perjudiquen, como viene sucediendo en muchos países que crean dispositivos legales que en forma de Ley roban al Estado y/ o al pueblo o benefician solamente a “amigos” o al partido político al que pertenecen. De esta manera se hace daño al Estado, porque no beneficia a todos sino a “unos pocos” en detrimento de los “muchos” de la nación.

Periodista: Cuéntenos ¿qué debemos entender por Amor al Pueblo?

CRUX: Considerar el AMOR AL PUEBLO es muy importante para poder superar la Pobreza Moral, que es el problema principal en muchas sociedades, en particular en la nuestra actual. Si logramos superar la Pobreza Moral, a continuación nos será mucho más fácil superar la Pobreza Económica y cuyo resultado positivo le dará más confianza al pueblo y le demostraremos que lo amamos.

El amor al pueblo se demuestra día a día trabajando y sirviendo al pueblo, en el pueblo y para el pueblo. Está totalmente alejado de las actitudes populistas e hipócritas, porque ambas son secesionistas de la comunidad.

Sintéticamente: el amor al pueblo es servir al Pueblo un día detrás de otro, y sin desmayo y sin parcialidades.

Periodista: ¿a qué considera Ud que es la Pobreza Moral que mencionó?

CRUX: Todos los seres humanos tenemos un cuerpo y un alma. Por el cuerpo no nos diferenciamos en mucho de los seres animales; tenemos los mismos impulsos y necesidades. No olvidemos que ningún animal tiene alma. Pero con y por el alma, podemos hablar, pensar y elevarnos intelectual y socialmente.

Una persona que vive dependiente de sus pasiones humanas como ser la sexualidad o la codicia, y otras debilidades, no se diferencia en mucho del comportamiento animal. Netamente nos diferenciamos de ellos, porque los seres humanos sentimos la necesidad de pensar, de amar y de progresar. Los animales no piensan, no aman ni desean progresar.

Hagamos la siguiente Acotación: fíjese que no podemos dejar de pensar aunque alguna autoridad nos ordene que no pensemos. Podemos Callar, podemos no gritar, pero nunca dejar de pensar. Si dejáramos de pensar perderíamos nuestra relación con el mundo que nos rodea. Amamos a nuestros padres, a nuestros hijos y a nuestra patria. Los animales no.

Retornando a su pregunta. El ser humano que se dedica a la política, es decir, un líder que se prepara para dirigir un conjunto humano, debe superar aquellos aspectos, y también los aspectos espirituales. Porque el líder no se dirige a las piedras ni a los animales, sino a los seres humanos como él, con sus amores y también con sus sueños, sus anhelos de congregación humana.

En conclusión, la Pobreza Moral es un vivir sin los Valores de Vida, sin normas de buen comportamiento, ni reglas ni principios éticos. Por esta falta el hombre viola las leyes y cae fácilmente en la corrupción.

La Pobreza Moral es la ignorancia absoluta de los Valores de Vida y una falta de respeto a su propia Dignidad Humana.

Periodista: Interesante lo que nos dice. La verdad, que no estamos muy acostumbrados a considerar los Valores de la Vida desde ese punto de vista. La importancia de tener en cuenta la ética para el comportamiento político ¿Es novedoso o es algo moderno lo que Ud está desarrollando?

CRUX. No señor, no es nuevo ni novedoso. Las verdades que se encuentran en la Biblia, que es el libro más leído y publicado del mundo en todas las épocas, tiene casi 5.000 años sus primeros libros. Están desde hace algunos días…..¿verdad?...

Lo que sucede es que no leemos mucho esos documentos, y por ello es necesario refrescarlos una vez más. Su lectura es libre y puede hacerse gratuitamente por Internet, si lo desea. Porque hasta hoy hemos progresado mucho científica y tecnológicamente, pero aún debemos progresar más como Humanos.

Por ello, me permito volver a leer la frase con que se iniciara esta sesión: «La Argentina necesita una nueva cultura política. Hay que generar un espacio de diálogo, de reflexión y de propuestas. Este es el liderazgo que la Argentina necesita hoy». No se busca la lucha entre las clases sociales, ni la crispación como método político si realmente deseamos contribuir al Bien Común.

Hoy hablamos del Bien Común, y eso se basa en el ser humano que es el objeto del bien común. Hablo del ser humano sin discriminar en amigos o adversarios. En términos sencillos, podemos decir que: el Bien Común es el objeto de la existencia de los partidos políticos. Eso no es nuevo. Está en la Constitución Nacional.

Hoy lo traemos nuevamente a la consideración de todos, porque por diversas causas lo hemos dejado de lado desde hace un tiempo muy largo, y por eso se considera como valores sólo a las cuestiones materiales o financieras, no considerándose los aspectos éticos ni espirituales de la comunidad humana.

Periodista: Para el desarrollo del país ¿ustedes proponen que debe existir una relación estrecha del desarrollo económico y de lo moral?

CRUX: Así es. Debe haber una estrecha relación entre ambos aspectos. Deben tener un orden paralelo entre lo económico y lo moral.

Estas dos dimensiones nunca deben estar separadas bajo ningún pretexto; de lo contrario, todo intento de desarrollo social puede llegar a ser un fracaso, como ya nos ha sucedido muchas veces por no llevarlas relacionadas.

Supongamos que haya un desarrollo económico aceptable y por la existencia simultánea de corrupción humana, se llega inevitablemente a un gran fracaso político por quebrarse la confianza en los dirigentes políticos.

Esto es lo que nos ha venido sucediendo desde hace varias décadas, que hemos tenido ciclos sucesivos de algún progreso y de mucha decadencia. Se debe ello a que los líderes eran políticos sin formación económica, o eran economistas sin formación política, o ambas cosas a la vez y siempre sin consideraciones éticas.

Periodista: Los líderes que se proponen lograr el Bien Común ¿deberán ser personas con una calidad de vida altamente moral y espiritual?

CRUX: Así es. Esos líderes deberán conocer y cultivar los valores de la vida, así no caerían en la corrupción ni en la mentira tan fácilmente. Serán los líderes modelos que necesitamos y buscamos.

Periodista: Ustedes tienen confianza que van a lograr ser comprendidos por los dirigentes políticos de los distintos partidos políticos ¿verdad?, y además esperan que lo lleven a la práctica.

CRUX: Efectivamente. Nuestro país viene desde hace varias décadas con deficiencias serias en la ejecución de la Política (con mayúscula) por los distintos partidos políticos. Siempre hay una negociación de intereses partidarios, dejando de lado y sin consideración a los intereses de la comunidad. Para esos casos se creó la palabra “contubernio” en 1930. Hoy no se la menciona, pero se la practica totalmente en “toda negociación política o sindical”.

Tal es así que en cada una de las consultas electorales producidas desde 1983 hasta la fecha, se han producido realmente bandazos electorales que indicaban vuelcos importantes por parte del electorado. Todas esos vuelcos terminaron con desilusiones de los votantes, pidiéndose claramente en 2001 a los gritos: “Que se Vayan Todos”.

No sólo no se fue ninguno, sino que varios se cambiaron varias veces de partidos. Y todo quedó como estaba antes. Y ninguno tuvo la valentía de reconocer que las dos doctrinas filosóficas que han dominado al mundo en los 2 últimos siglos, que son el liberalismo y el marxismo, han fracasado por igual, porque ninguno de los dos sistemas ha considerado que el hombre es el centro y el objeto de la política.

Los partidos se sirven de los hombres, pero no les sirven a los hombres por esa falta de la dimensión moral que está en el espíritu de los seres humanos, y que lo buscamos aún inconscientemente.

Periodista: consideremos unas conclusiones finales del tema

CRUX: Los argentinos hemos copiado mal muchas cosas que tuvieron éxito en otros países. Y en Filosofía política, no se tuvo la valentía e inteligencia de adaptarla a nuestra idiosincrasia y a lo estatuido en la Constitución Nacional, sino que nos hemos degradado por priorizar los intereses particulares de los partidos y/o de las personas que los integran.

Desde hace muchas décadas que no tenemos Políticas de Estado porque no nos hemos sentado a prepararlas entre todos. En su reemplazo nos hemos entretenido peleándonos entre hermanos muchas veces por aspectos instrumentales, sin acordar previamente los principios que han de guiarnos ni los objetivos comunes que tenemos, y que son muchos.

Yo diría: que hemos discutido por un vuelto de 5 centavos miserables, y no sabemos qué hacer con el millón de pesos que tenemos guardado en nuestros espíritus creadores.

Por eso, nos duele ver que nuestros compatriotas que emigran a otros países triunfan allá lejos, porque esos países están organizados conceptual y estructuralmente mejor que nosotros, no porque sean más inteligentes que nosotros, sino que son más hábiles para trabajar en equipo. Esos países permiten el triunfo de los inmigrantes y de su pueblo como personas, no como meros instrumentos de partidos que usan a las personas.

Sintetizo convencido de lo que voy a decir: La Doctrina del Bien Común es la base doctrinaria de Crux ONG para el Bien Común en la República Argentina.

Comenzamos a hacernos escuchar. Sabemos que vamos a avanzar porque la Verdad que sostenemos es lo que todos esperamos y anhelamos. Debemos comenzar ya. Hoy mismo debemos comenzar. Sabemos que no será fácil porque lucharemos contra la inmoralidad, la codicia y la comodidad de muchos, pero también sabemos que nos dan la razón y que no estamos equivocados.

Pedimos la participación y ayuda moral de todos, para que entre todos, podamos triunfar por nuestro país.

Al gran pueblo argentino: ¡Salud!

6 de mayo de 2011

EL BIEN COMÚN (enfoque político)

Nuestra Nación ha sido históricamente iniciadora de grandes movimientos en América Latina, empezando por la emancipación de España seguida por la cooptación de ideas políticas importadas de Europa, en particular: el liberalismo primero, el marxismo luego y sus enfrentamientos congénitos e interminables.

Parecería que ha llegado la hora de liberarse de esas ideologías que han producido la declinación de nuestra sociedad, aún hoy alimentada por luchas donde la hegemonía del poder, la corrupción y la

revancha política se han transformado en enemigas bastardas de la concordia y el engendro de enfrentamientos fratricidas por ideologías extrañas a nuestro ser de argentinos.

Las derechas y las izquierdas han dominado de tal manera nuestro campo sociopolítico que han eclipsado otras ideas que pudieron surgir libremente para atender los problemas de las nuevas repúblicas americanas, que nada tienen que ver con los problemas del Viejo Continente. Incluso culturalmente Europa continúa ejerciendo esa hegemonía colonial por medio de sus renovadas ideologías neoliberal y neomarxista, que tantos infortunios nos han producido con sus luchas permanentes.

Éstas no se interesan en nuestra soberanía, ni en los valores trascendentes como los legados por la historia con sus glorias, sacrificios, heroicidad, entrega y amor a la Patria. Estas viejas doctrinas han dejado de lado incluso al Bien Común que figura en nuestra Constitución; sólo se interesan en nuestros bienes materiales, en el poder por el poder mismo y/o en el despojo de nuestros bienes nacionales.

A dos siglos de nuestra emancipación, pareciera que ya tenemos la experiencia necesaria para recrear una nueva filosofía política, acudiendo a valores legados por nuestros próceres históricos y superando a la primacía de las viejas ideologías.

Nuestro país creció al amparo de una notable pieza jurídica que fue la Constitución de 1853, que condujo a la Argentina a estar entre las primeras naciones del mundo. Pero desde 1950 nos ocupamos de revertir esa situación privilegiada, comenzando nuestra declinación que aún hoy no supimos revertir.

Y continuamos así de manera improvisada y acelerada por carencia de ideas y de políticas nacionales estructurales propias, con oposiciones y fracturas que no han desaparecido, que parecen mutar para mantener la infección marchitante y las heridas sin cicatrizar. La Argentina es una gran frustración en Occidente y en el Cono Sur Americano, donde los países vecinos han avanzado a las sombras de nuestros fracasos, solamente haciendo lo opuesto a lo que nosotros vamos haciendo.

La esencia de la nueva doctrina a instalar por CRUX, con sus adherentes, tiene por finalidad el Bien Común y se centra en el hombre íntegro como protagonista de la historia, en cuerpo y espíritu. Se basa en la Ley Natural que no depende de ninguna ideología ni de partido político alguno, porque la ley natural es anterior a la Ley Jurídica. Es una respuesta para un cambio a los fines de otras ideologías, en reemplazo de sus proclamados fines materialistas centrados en el mercado o el proletariado; en la rentabilidad o la revolución, etc., etc.

¿Qué significará ese integralidad de la persona que incluye además de su raciocinio y libertad, la parte afectiva con el amor o la caridad, nunca debidamente tenida en cuenta antes por las doctrinas políticas? Significaría nuestra soberanía completa, que por cierto no hemos logrado.

Esta visión incluye la común pertenencia a la familia humana e ilumina respecto a la aspiración de la gente de todos los lugares del país (y por qué no decirlo: del mundo) a vivir en seguridad, justicia, esperanza y paz ante el futuro.

Esta estructura plantea cuatro principios fundamentales para alcanzarla, con una Paz construida sobre el fundamento de la Verdad, es decir centrada en el principio más esencial del bien común:

- La Verdad, como fundamento de la justicia. Para resolver situaciones buscando el bien verdadero, con independencia del propio interés. Así se evitan muchas tiranías. Este tema afecta mucho a los medios de comunicación y a los fraudes económicos.

- La Justicia, como el marco de la Paz. Es dar a cada uno lo que les es debido. Ante todo, es importante reconocer la dignidad de los demás, con independencia de lo que posean o de la utilidad que proporcionen. La justicia debe basarse en la ley natural y conviene que sea mejorada por la caridad, la verdad y la solidaridad.

- La Libertad, para afianzar la Paz. En todos los ámbitos (religioso, cultural, político, sindical). Siempre dentro del bien común y del orden público, sin olvidarse de la responsabilidad correspondiente de cada uno.

- El Amor (caridad) como el motor de la Paz. El amor al prójimo es el criterio supremo de la ética social. Si hay caridad, habrá verdad, justicia, libertad, etc. La caridad se ejercita principalmente con el espíritu de servicio a los demás, buscando su bien.

Conclusión:

El verdadero bien común de nuestra sociedad sólo lo lograremos al amparo de esta nueva doctrina política, porque las ideologías que nos han dominado de 200 años a esta parte, no les interesó nuestro bienestar ni felicidad, porque tuvo otros objetivos que fueron satisfechos en arreglo a nuestra dominación (esclavitud) en beneficio de unos pocos.

Todos estamos preocupados por la coyuntura de ver a nuestro país barranca abajo. Esta es la razón de ser de la ONG, porque por más conocimientos científicos y políticos que tengamos, si no compartimos la misma Escala de Valores Humanos que alienten y unan a nuestros espíritus, no superaremos esta situación, porque todo será en vano.

La difusión de estas ideas es parte esencial de la solución, que es totalmente política. Política en democracia significa unir voluntades libres de manera masiva, para servir al pueblo, no para servirse del pueblo.

Y los libres del mundo nos responden: Al gran pueblo argentino ¡Salud!