26 de diciembre de 2011

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

«El que pide Libertad para un sector y no para otro o para todos por igual (empresarial, comercial) no está pidiendo libertad, sino que está pidiendo un beneficio gremial».

«El que pide Justicia para uno y no para todos, no pide Justicia sino que clama por un Privilegio». Nicolás Márquez, en «La Prensa Popular», Mar del Plata, Dic 2011.

Compartimos la indignación mediática actual por la represión a la libre expresión apartándose de la ley fundamental (Constitución Nacional) Pero hagamos memoria ¿Cuándo comenzó esto de vulnerar abiertamente a la Constitución Nacional? ¿Quién lo inventó y quiénes lo sostuvieron?

En 1983 cuando el presidente Raúl Alfonsín decidió castigar al sector militar, aprobó la metodología de hacerlo por fuera de la CN, vulnerando abiertamente 2 artículos de la misma. Los periodistas (sobre todo los “independientes”) lo sostuvieron y aumentaron la virulencia. No lo hacían tal vez con mala fe, pero sí por grandes intereses personales, no políticos del largo plazo. No vieron entonces estratégicamente lo que hacían: acostumbrar al pueblo a obrar por fuera de la CN.

Los políticos y periodistas de esos momentos sacrificaron el futuro en pos de un presente efímero porque se apartaban de los Principios de la Justicia y de la Verdad. Hoy, a estos mismos periodistas les toca el turno de saborear y disfrutar lo mismo que alimentaron. El 80% de dichos periodistas lo celebró como un “avance libertario”. Así se entrenó a la jauría.

La complacencia de ese sector de librepensadores con visiones del cortísimo plazo, acostumbró a nuestro pueblo al no respeto irrestricto a la Ley de Leyes, así se aplicara a los más grandes asesinos de la historia. Combatieron la antropofagia, pero no se dieron cuenta que ellos se estaban convirtiendo en verdaderos antropófagos, haciendo lo mismo que deseaban corregir. Hoy ¿no vemos su contradicción ideológica? ¿O nunca fueron todo lo profundo y serios que debieron haber sido siempre, para ser independientes?

El error por ellos cometidos antaño lo combatimos, pero como ellos hoy son perseguidos apartándose sus perseguidores de la CN, hoy los apoyamos decididamente, porque el problema de fondo es el mismo en ambos casos. Nos hemos apartado de la CN por medio de leyes que jurídicamente sería legal las acciones que emprenda el PEN, pero en el fondo todos lo sabemos, que es inmoral. Por eso, solamente por eso, todos debemos oponernos a esa falta de principios morales y debemos resistir por nuestros ideales de Libertad y de Democracia.

Hoy todos debemos tomar como ejemplo la posición principista que ilumina al mundo el Rey Juan Carlos de España que expresó el día de Navidad de 2011 que “la Ley es la misma para Todos” así se aplique a un miembro de la familia real (como es el caso) o al más humilde servidor. Eso es ser principista. Esa es la Verdad sin cortapisas, que es eterna. No se trata de personas sino de verdaderos principios.

Eso es sostener la Libertad para todos. Así tendrá ese Rey adeptos y ciudadanos que quieren y sienten la Libertad y la Democracia con mayúsculas. Así se enseña: ¡Con el ejemplo, aunque duela en lo personal! ¡Y para todos por igual! No para algunas Corporaciones.

Este principio que el Rey de España lo dijo al mundo entero hace menos de una semana, aquí en la Argentina desde hace 28 años no lo han levantado ni los periodistas ni ninguno de los dirigentes políticos argentinos tanto de la derecha como de la izquierda y los de más allá, cuando comenzaron a aplicarse procedimientos e ideas al margen de la CN. Toda supresión del respeto irrestricto a los derechos individuales, es el inicio del camino a la opresión y a la dictadura de este siglo, de los anteriores y también los del futuro.

Deseamos y esperamos que el 2012 sea mejor para todos. Pero con los principios éticos siempre como guía, y conducidos por líderes que saben dar el ejemplo oportunamente.

Nuestra patria existe porque muchos dijeron: ¡VIVA LA PATRIA AUNQUE YO PEREZCA! Estas fueron las palabras del Sargento Juan Bautista Cabral, el 03 Feb 1812 en San Lorenzo, al salvar al General José de San Martín. Él dio su vida por sus principios. Y era analfabeto.

Por esos tipos hombres y de mujeres, hoy somos independientes. Todos debemos sostener la Democracia aunque algunos no lo vean conveniente. La mayoría debe gobernar, pero no vulnerar los derechos de nadie, así fuesen los de la minoría. Eso es Justicia y es Verdad.

Hoy nosotros también debemos tener, practicar y vivir nuestros Principios. No basta con declamarlos. Tenemos que cumplir cabalmente con nuestra Constitución Nacional, con fe y decisión para tener todos Libertad y Democracia. Nuestra Patria está primera, los hombres y los partidos están después.

Por esa razón, CRUX ONG levanta hoy su voz de apoyo a la prensa argentina y su defensa a la libertad de prensa tal como lo estipula la CN, sin distinciones de ideologías que quitan o limitan la libertad individual a los hombres que las sostienen. Apoyamos todos los derechos individuales consagrados en nuestra Constitución Nacional.

Invitamos a todos a tomar una posición a favor de la Libertad de la Prensa y de los derechos individuales consagrados en nuestra CN. Ellos no son una dádiva de ningún partido. Esos derechos están contenidos en la Ley Natural, que es anterior a la ley jurídica hecha por los hombres.

Agradeceremos nos escriba apoyando o desaprobando esta Declaración de Principios.

Julio P. Lobato

Presidente de Crux – ONG

Gustavo de Bianchetti

Ing Secretario de CRUX – ONG

19 de octubre de 2011

CONMEMORACIÓN DE UN GRANDE ARGENTINO


El 19 Oct 1914 MURIÓ EL GENERAL JULIO ARGENTINO ROCA

La muerte del general ROCA ocurrió de una manera casi repentina.

La indisposición que lo aquejó en estos días anteriores era tan ligera que no llegó a inquietar ni por un momento a las per-sonas de su familia. Nadie, ni su médico, el doctor Güemes, presintieron el suceso fatal. Y sin duda como nada había cambiado en su aspecto exterior, lleno de vitalidad, y como hace tres días aún se lo vio pasear en las avenidas de Palermo, la noticia produjo en Buenos Aires, juntamente con la impresión penosa, un estupor profundo.” Así lo anunciaba La Nación el 20 de octubre. A los 71 años había muerto “el Zorro”.

El general invicto, el único General argentino que recibió todos sus grados al finalizar un com-bate, el estadista que condujo la República al progreso, al reconocimiento y respeto internacional. Dejaba una obra colosal, más perdurable que el bronce o el cemento, porque está construida con patriotismo, con inteligencia y con previsión.
Fue general a los 31 años, Presidente a los 37, Ministro de guerra de Avellaneda, Ministro del Interior de Pellegrini, Senador. Fue el primer presidente desde 1853 en cumplir enteramente sus dos mandatos y a su término, se retiró de la vida pública con 61 años.

Consolidó definitivamente el territorio nacional, con la Conquista del Desierto en 1879, con las negociaciones por el Chaco, el acuerdo con Brasil sobre Misiones, la definición del límite con Chile por los Pactos de Mayo con el Presidente Errázuris en 1902, con la ley de los Territorios nacionales en 1883, con la federalización de Buenos Aires y la fundación de la ciudad de La Plata.

La “educación del soberano” fue una de sus preocupaciones. En abril de 1882 se iniciaba el primer Congreso Pedagógico Nacional y el 24 de junio de 1884 se dictó la famosa Ley 1420 de educación primaria obligatoria, laica y gratuita. El mismo año se creó el Consejo Nacional de Edu-cación. Se trató la Ley Universitaria propuesta por Avellaneda, se creó la Universidad de La Plata. El analfabetismo que en 1895 era de 53,5 por ciento, en 1914 se había reducido al 35 por ciento.

“Paz y administración” fue el lema con el que asumió su primera presidencia el 12 de octubre de 1880. Fiel a este principio fundó el Banco Hipotecario Nacional, se sancionaron los códigos Penal y de Minería, en 1881 se sancionó la Ley Orgánica de Justicia de la Capital Federal y en 1882 la Ley de Organización de la Municipalidad de Buenos Aires, la Ley de Registro Civil y en 1901 se promulgó la ley 4031 que estableció el Servicio Militar Obligatorio.

Cuando entregó la presidencia pudo decir a su sucesor: “Os transmito el poder, con la Re-pública, más fuerte, más vasta, con más crédito y con más amor a la estabilidad y más serenos y halagüeños horizontes que cuando la recibí yo.”

Roca fue un estadista que con decisión, coraje y visión de futuro trazó un camino de progre-so, bienestar, paz y conciliación de todos los argentinos.

NOTA: Esta es una reproducción de lo publicado en la fecha por el Informador Público

¡GLORIA A LOS GRANDES DE NUESTRA PATRIA QUE CONTRIBUYERON A ENGRANDECERLA SIN BANDERÍAS POLÍTICAS MEZQUINAS!